1917. 1941. 1991. En el espacio de una sola vida humana el mundo alcanza a derrumbarse y a rehacerse — y más de una vez. No es casualidad: todos los hundimientos, de Babilonia al siglo XX, siguen un mismo guión de cuatro tiempos.
Este sitio sigue ese guión a través de las personas que lo vivieron: filósofos y teólogos, pintores, compositores, escritores.
Así que la historia no es una línea recta de progreso ni un círculo cerrado, sino una espiral — los mismos cuatro tiempos, cada vez en una vuelta nueva. La Biblia cuenta este drama del Edén al Nuevo Reino; la historia lo repite en fechas y nombres.
El hilo azul es lo que se le revela al ser humano; el dorado es lo que el ser humano responde. Las cuentas son personas vivas: en cada época su profeta, su Abraham, su Job.