Omar Jayam fue un filósofo, matemático, astrónomo y poeta persa.
Omar Jayam Nishapurí nació el 18 de mayo de 1048. Desde los ocho años el niño estudió matemáticas, astronomía y filosofía, y cuatro años más tarde ingresó en la madrasa de Nishapur, escuela musulmana de saber. Continuó sus estudios en las madrasas de Balj, Samarcanda y Bujará, completando con distinción los cursos de derecho islámico y de medicina y obteniendo la calificación de hakim — médico.
En 1074 Jayam se puso al frente del mayor observatorio astronómico de su tiempo, el de Isfahán, y más tarde hizo la peregrinación a La Meca. Desde 1097 ejerció como médico. En los últimos diez o quince años de su vida el filósofo se mantuvo muy retirado, prefiriendo la soledad. Murió el 4 de diciembre de 1131. Los historiadores registran que pasó sus últimas horas leyendo el Libro de la curación de Ibn Sina (Avicena). Al llegar a la sección «Sobre la unidad y la universalidad», dejó un palillo sobre la página, se levantó, rezó y murió.
La obra de Jayam es un fenómeno asombroso, y no solo para la cultura de Asia Central y de Irán, sino para toda la humanidad. Sus descubrimientos científicos en física, matemáticas y astronomía han sido traducidos a muchas lenguas del mundo. Sus versos, «que pican como una serpiente», siguen cautivando por su extrema concentración, su fuerza lacónica, sus imágenes, la sencillez de sus medios, su ritmo flexible. Su filosofía recuerda a los humanistas del Renacimiento: denunció el orden establecido, el dogma religioso y los vicios que dominaban la sociedad, teniendo este mundo por cosa pasajera.
A lo largo de los años el filósofo produjo varios libros: el tratado Sobre las demostraciones de los problemas del álgebra y la almucábala; los Comentarios a los postulados difíciles del libro de Euclides; y las Rubaiyat, su colección de cuartetas. Cada cuarteta es en sí misma un pequeño poema. Creó la forma del verso breve y fijó las leyes internas del rubaí.