James Augustine Aloysius Joyce fue un escritor y poeta irlandés, uno de los representantes del modernismo.
Nació en Rathgar, un barrio de casas georgianas al sur de Dublín, en la familia numerosa de John Stanislaus Joyce y Mary Jane Murray. Los negocios desafortunados del padre llevaron a la familia al borde de la ruina y lo obligaron a cambiar más de una vez de profesión; la casa se mudaba una y otra vez de una parte de Dublín a otra. James se las arregló, con todo, para recibir una educación decorosa, pero la pobreza y el desorden de sus primeros años se le quedaron en la memoria para siempre, y algo de ellos pasó a sus libros. El propio Joyce trazó a menudo paralelos biográficos entre su vida y la de Stephen Dedalus, héroe de varias de sus obras y una de las figuras centrales de Retrato del artista adolescente y de Ulises.
A los seis años Joyce ingresó en el colegio jesuita de Clongowes Wood, en Clane; luego, en 1893, en el Belvedere College de Dublín, donde terminó en 1897. Un año después entró en el University College, donde completó sus estudios en 1902. En 1900 apareció su primera publicación en la Fortnightly Review de Dublín — un ensayo sobre la pieza de Ibsen Cuando despertemos de entre los muertos. Por la misma época empezó a escribir poemas líricos. Desde 1916 publicó en la revista literaria estadounidense The Little Review, fundada por Jane Heap y Margaret Anderson.
A los veinte años Joyce se marchó a París — su primera partida al continente, donde, acosado por las estrecheces, cambió de ocupación tan a menudo como antaño su padre, trabajando de periodista, de maestro, etcétera. Un año después de su llegada a Francia llegó un telegrama que anunciaba que su madre estaba gravemente enferma, y regresó a Irlanda. Tras la muerte de ella en 1904 dejó de nuevo su patria y se estableció esta vez en Trieste, en compañía de la camarera Nora Barnacle — con quien acabó casándose, veintisiete años más tarde.
Poco antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, Joyce y su mujer se trasladaron a Zúrich, donde empezó a trabajar en Retrato del artista adolescente y, más tarde, en los capítulos iniciales de Ulises. Moviéndose por Europa escribía poemas, algunos de los cuales aparecieron en antologías imagistas. Seguía trabajando también en Ulises, novela que vio la luz por primera vez no en la patria del escritor, donde se publicó solo en 1933, sino en Francia. Es el libro más célebre de Joyce: a lo largo de seiscientas páginas el autor relata un solo día — el 16 de junio de 1904 — de la vida del judío dublinés Leopold Bloom. Aunque Ulises fue escrito en el extranjero, el propio Joyce sostenía que a partir de este libro Dublín «podría reconstruirse si alguna vez fuera destruida».
En París Joyce emprendió su última composición de gran escala, la novela Finnegans Wake, publicada en 1939. Esta novela difícil y experimental no fue, sin embargo, bien recibida por el público, y hasta hoy sigue siendo un libro «para especialistas» — a diferencia de la anterior colección de relatos de Joyce, Dublineses, considerada hoy un modelo de su género. También su novela temprana Retrato del artista adolescente es hoy ampliamente leída.
Tras la derrota de Francia y la ocupación alemana de parte de su territorio al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Joyce regresó a Zúrich. Sufría gravemente las secuelas del glaucoma; su salud siguió empeorando, y el 13 de enero de 1941 murió.