Albert Camus ganó el Premio Nobel a los cuarenta y cuatro años y murió en un accidente de coche tres años después. En el bolsillo de su abrigo había un billete de tren sin usar: en el último momento había cambiado de idea y subido al coche de un amigo.
Nació en 1913 en Argelia, en una familia pobre. Su padre cayó en el Marne antes de que Albert cumpliera un año; su madre, medio sorda y casi muda, trabajaba como mujer de la limpieza. Un maestro de primaria, Louis Germain, le consiguió al niño una beca: sin ella jamás habría terminado el liceo. Medio siglo después, Camus le dedicó su discurso del Nobel.
El extranjero (1942): un hombre mata en una playa y no puede explicar por qué. El mito de Sísifo (1942): hay que imaginar a Sísifo dichoso. La peste (1947): cómo actuar cuando el mal es simplemente una enfermedad, sin sentido y sin justicia.
Se peleó con Sartre por el comunismo, y en vida perdió la discusión. Después resultó que había tenido razón.