Adam Mickiewicz escribió sobre Polonia cuando no había Polonia en el mapa. El país había sido repartido entre tres imperios —Rusia, Prusia y Austria—, y su poesía se convirtió en una manera de mantener viva a la nación.
Nacido en 1798 en Lituania, en una familia de la szlachta, la pequeña nobleza polaca, estudió en Vilna y perteneció a un círculo estudiantil secreto, lo que le valió el arresto y varios años bajo vigilancia. En 1824 fue desterrado a Rusia: San Petersburgo, Moscú, Odesa, Crimea. Allí conoció a Pushkin, a quien admiraba y que lo admiraba a su vez.
Pan Tadeusz, su poema épico sobre la nobleza polaca de Lituania en el año 1811, fue escrito en la emigración, en París: la añoranza de un hogar que ya no existía, convertida en gran literatura. Dziady (Los antepasados) se vuelve hacia los espíritus de los ancestros y la memoria de la nación.
Murió en 1855 en Constantinopla, adonde había ido a organizar las legiones polacas, y yace enterrado en Wawel, el mausoleo nacional de Polonia.