Thomas Kyd (1558, Londres, bautizado el 6 de noviembre — muerto en 1594, sepultado el 15 de agosto de 1594) fue un dramaturgo inglés. Desde 1565 asistió a la escuela de los Merchant Taylors; más allá de eso, su vida solo puede reconstruirse por fragmentos. Parece probable que al dejar la escuela siguiera a su padre en el oficio de escribano. En la década de 1580 empezó a traducir piezas y a escribir las suyas. Entre 1587 y 1593 estuvo al servicio de algún aristócrata cuyo nombre no conocemos, y en 1591 compartió alojamiento con Christopher Marlowe. Dos años después aquella amistad le trajo la desgracia: sospechoso de sedición y acusado luego de ateísmo, Kyd fue arrestado y torturado. Lo soltaron pronto, pero apenas sobrevivió un año a la prueba. Con esto se agota el registro biográfico.
Su logro literario, en cambio, es considerable. Tanto como traductor de Tasso y de Garnier cuanto como dramaturgo original, ejerció una gran influencia en el crecimiento del drama isabelino. Construía sus piezas — todavía atadas en gran medida a las exigencias de la narración — sobre el juego de las pasiones y el choque de los intereses privados. Lo hacía, es verdad, con bastante tosquedad, imitando a menudo mecánicamente los modelos de Séneca; pero para su tiempo la obra de Kyd fue una revolución teatral. De sus piezas sobreviven La tragedia española (su primera parte solo en fragmentos), Solimán y Perseda (cuya autoría ha sido discutida), El asesinato de John Brewen y Arden de Faversham — atribuida a Shakespeare hasta mediados del siglo XIX; su verdadera autoría se estableció hace muy poco. Kyd escribió también una tragedia llamada Hamlet, o La venganza de Hamlet, que está en la base de la pieza homónima de Shakespeare. El texto de este llamado Ur-Hamlet no se ha conservado — a menos que se acepte, con varios críticos modernos, que la tragedia alemana El fratricidio castigado (un manuscrito de 1626) es la transcripción traducida de la pieza de Kyd, llevada a Alemania por actores ingleses de gira.
La fama de Kyd descansaba en La tragedia española, conocida familiarmente como El viejo Hieronimo. Pasó por doce ediciones y se mantuvo en escena sin interrupción hasta que los teatros fueron cerrados y las compañías dispersadas, fundando el género de la tragedia de venganza. Varias de sus escenas resuenan en el Hamlet de Shakespeare, y rara es la pieza o comedia del teatro isabelino que se las arregle sin una alusión a La tragedia española o una cita de ella. Kyd trabajó además en la refundición de textos dramáticos más antiguos que luego pasaron por otras manos; la suya es visible en Timón de Atenas y en Romeo y Julieta. Su estilo y su visión pertenecen al orden feudal entonces en decadencia, mientras que las influencias burguesas se muestran en su gusto por los temas realistas tomados de procesos criminales verdaderos, como en El asesinato de John Brewen y en Arden. En ese sentido es el primer realista del drama isabelino.