Daniil Andréyev escribió «La Rosa del Mundo» en la cárcel y en los campos, sin libros, escondiendo el manuscrito de sus carceleros. Es un tratado visionario sobre la historia espiritual de la humanidad, sobre los «mundos de retribución» y los «mundos de iluminación», y sobre el destino de Rusia como una misión espiritual singular.
Nació en Berlín en 1906. Su padre era Leonid Andréyev, el célebre escritor. Su madre murió en el parto, y el padre pronto entregó al niño a otra familia; creció en Moscú con una tía.
Escribió poesía y prosa. En 1947 fue detenido por una denuncia y condenado a veinticinco años por «agitación antisoviética». En la cárcel de Butirka, según su propio relato, comenzaron las visiones: «viajaba» por otros mundos. Salió en 1957 gravemente enfermo. Tres años antes de morir terminó «La Rosa del Mundo».
Se publicó solo en 1991. No es teología sistemática sino mitología: un universo de múltiples niveles donde Cristo, Rusia, Lucifer y los «mensajeros» tienen cada uno su lugar. Unos ven en ella revelación; otros, fantasía poética. Murió en 1959.