Evgueni Vodolazkin escribió Laurus — una novela sobre un santo ruso medieval — y resultó ser exactamente lo que le faltaba a la narrativa contemporánea. Ni posmodernismo, ni realismo social, sino otra cosa: lenta, seria, atenta al alma.
Nacido en Kiev en 1964, es medievalista de formación, especialista en literatura rusa antigua, y trabaja en la Casa Pushkin de San Petersburgo. Su primera novela, Soloviov y Lariónov, pasó casi inadvertida. Laurus (2012) ganó el premio Gran Libro y ha sido traducida a veinte lenguas.
El aviador (2016): un hombre despierta en 1999 sin idea de quién es — y resulta haber estado congelado desde los años treinta. Brisbane (2018): un guitarrista pierde la capacidad de tocar.
Su prosa es lenta, como la pintura de iconos. Cada palabra ha sido pesada.