Simón el Cananeo (llamado también Simón el Zelote) es uno de los doce apóstoles de Jesucristo mencionados en el Nuevo Testamento. El epíteto «Cananeo» puede significar «de Caná» o «el celoso», y apunta a su vínculo con los zelotes, el movimiento que buscaba liberar Judea del dominio romano.
Figura en las listas apostólicas de Mateo (10:4) y Marcos (3:18); el Evangelio de Lucas (6:15) lo llama «Simón el Zelote» — indicio de una postura política activa y de un anhelo de liberación nacional. Como uno de los Doce, siguió a Jesús y tomó parte en Su ministerio, siendo testigo de muchos de Sus milagros y enseñanzas.
Después de la Resurrección, Simón, como los demás apóstoles, siguió predicando y difundiendo el cristianismo; la tradición lo lleva con el evangelio por diversas regiones, entre ellas Siria y Persia. La tradición sostiene asimismo que murió mártir por su fe, aunque las circunstancias exactas de su muerte siguen siendo desconocidas. Es venerado como santo en la tradición cristiana, y la Iglesia ortodoxa guarda su memoria el 28 de octubre (según el nuevo calendario). Simón el Cananeo queda como emblema de entrega y de celo en el servicio de Dios, y su vida sigue inspirando a muchos creyentes.