Simón Pedro — conocido simplemente como Pedro — es una de las figuras centrales del cristianismo y uno de los doce apóstoles de Jesucristo. Se le considera fundador de la Iglesia cristiana y, en la tradición católica, primer papa de Roma.
Pedro nació en Betsaida, en el actual Israel, y trabajaba como pescador. Su nombre era Simón; Jesús le dio el nombre de «Pedro», del griego petros, «piedra». Estuvo entre los primeros discípulos, siguió a Jesús a lo largo de todo su ministerio y fue testigo de sus momentos clave, incluidas la Transfiguración y la Última Cena. Es famoso por su confesión de Jesús como el Mesías, recogida en los Evangelios, a la que Jesús respondió que sobre esta roca edificaría Su Iglesia.
Pedro negó a Jesús tres veces durante su arresto; después de la Resurrección, Jesús lo restauró preguntándole: «Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?» (Juan 21:15). Pedro se convirtió entonces en el líder de la primera comunidad cristiana de Jerusalén — predicaba, obraba milagros y estuvo entre los primeros en abrir las puertas de la Iglesia a los gentiles.
Según la tradición, Pedro murió mártir en Roma durante la persecución de los cristianos bajo el emperador Nerón, pidiendo, cuenta el relato, ser crucificado cabeza abajo, pues no se creía digno de morir como Jesús. Es venerado como santo en la mayoría de las tradiciones cristianas; la Iglesia católica lo cuenta como el primer papa, y la sucesión que arranca de él se considera parte esencial de la doctrina católica. Simón Pedro sigue siendo emblema de la fe, del arrepentimiento y del liderazgo en el cristianismo, y su vida y su enseñanza continúan inspirando a los creyentes del mundo entero.