Santiago, hijo de Alfeo, fue uno de los doce apóstoles de Jesucristo. Se le menciona en el Nuevo Testamento y se le venera como santo en la tradición cristiana.
Orígenes: Santiago era hijo de Alfeo y, según la tradición, nació en Galilea. A veces se le llama «Santiago el Menor» para distinguirlo de Santiago, el hijo de Zebedeo, hermano de Juan.
Vocación: Como los demás apóstoles, Santiago fue llamado por Jesús a seguirle. Se convirtió en uno de los discípulos más cercanos de Cristo y participó en Su ministerio.
Labor apostólica: Tras la Resurrección de Jesús, Santiago siguió predicando y difundiendo el cristianismo. La tradición sostiene que predicó en diversas regiones, entre ellas Judea y, posiblemente, otras tierras.
Muerte: Existen varios relatos sobre su muerte. Según algunas fuentes murió mártir por su fe, aunque los detalles precisos siguen sin estar claros.
Veneración: Santiago, hijo de Alfeo, es honrado como santo en la tradición ortodoxa, en la católica y en otras tradiciones cristianas. Su fiesta se celebra el 9 de octubre (según el nuevo calendario) en la Iglesia ortodoxa y el 3 de mayo en la Iglesia católica.