Santiago, el hijo de Zebedeo — Santiago el Mayor, como lo llama la tradición — fue uno de los doce apóstoles de Jesucristo y una figura señalada del Nuevo Testamento. Era hermano de Juan, apóstol también, y con Juan y Pedro pertenecía al círculo más íntimo de los discípulos de Jesús.
Nacido en Galilea, hijo de Zebedeo y de Salomé, Santiago era pescador de oficio, como su hermano. Jesús los llamó a los dos mientras trabajaban en su barca: «Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres» (Mateo 4:19).
Santiago fue testigo de muchos de los momentos decisivos de la vida de Jesús, entre ellos la Transfiguración y el huerto de Getsemaní — ocasiones confiadas solo a los tres más cercanos: Pedro, Santiago y Juan.
Después de la Resurrección siguió predicando y difundiendo la nueva fe; la tradición sostiene que trabajó en Judea y quizá también en otras regiones.
Según los Hechos de los Apóstoles (12:1–2), Santiago fue el primero de los apóstoles en morir mártir, ejecutado por orden del rey Herodes Agripa I — lo que lo convirtió en uno de los primeros mártires del cristianismo.
Es venerado como santo en la tradición cristiana: la Iglesia ortodoxa guarda su fiesta el 30 de abril (según el nuevo calendario); la católica, el 3 de mayo.