Vasili Grossman es uno de los escritores más interesantes y peor comprendidos del siglo pasado. Nacido en Berdíchev, en la familia de un maestro judío, se hizo adulto en una época de grandes cambios y convulsiones: la revolución, la guerra civil, las represiones estalinistas, la Gran Guerra Patria. Fue testigo de todas ellas, y dejaron una huella profunda en su obra y en su visión del mundo.
Grossman escribió varias novelas y relatos largos, pero su obra magna es sin duda Vida y destino, una epopeya de la batalla de Stalingrado que resiste la comparación con Guerra y paz de Tolstói. En ella sigue la suerte de varias familias atrapadas en la picadora de carne de la guerra y medita sobre el sentido de la vida, sobre la moral, sobre la historia. Escrita en los años cincuenta y sesenta, la novela solo se publicó en los ochenta, después de la muerte de su autor.
Fue un pensador profundo además de un escritor dotado: reflexionó sobre la naturaleza de la libertad humana, sobre el papel que la historia desempeña en nuestras vidas, sobre el vínculo entre la persona y la sociedad. Sus libros no son simples obras de ficción, sino tratados filosóficos que trabajan las preguntas y los problemas más difíciles. Fue también periodista y corresponsal, y sus crónicas desde Stalingrado y otros puntos calientes de la guerra se convirtieron en clásicos del oficio.
La vida de Grossman no fue fácil. Nacer en una familia judía en aquellos tiempos no era cosa sencilla; conoció el antisemitismo y la discriminación, y se vio obligado a cambiar de nombre para escapar de la persecución. Como corresponsal de guerra vio todos los horrores de la contienda; después fue sometido a la censura y a la represión, y sus obras fueron prohibidas. Siguió escribiendo a pesar de todo, y su obra queda como testimonio de un espíritu que no se doblegó y de una fidelidad a su arte.
Grossman importa hoy porque sus libros no son meros documentos históricos, sino reflexiones vivas sobre nuestro propio presente: la obra de un escritor que pensaba en el futuro, menos herencia del pasado que mensaje dirigido a él. Creía en la fuerza de la libertad humana y en la importancia de la moral individual, y su escritura sigue inspirando.