Gabriel García Márquez escribió la primera línea de Cien años de soledad en 1965, y acto seguido dio la vuelta con el coche. Llevaba a su familia de vacaciones cuando comprendió que la novela había empezado mal. Así que se detuvo, volvió a casa y se sentó a escribir.
Nació en Aracataca, Colombia, en 1927, y lo crio su abuelo, un coronel que contaba historias de la guerra civil como si fueran la cosa más corriente del mundo. En eso se convirtió el «realismo mágico»: lo prodigioso, dicho en tono cotidiano.
Cien años de soledad (1967): siete generaciones de la familia Buendía en el pueblo inventado de Macondo. El tiempo se mueve en círculos. El amor, la guerra, la compañía bananera, el olvido. La novela ha sido traducida a cuarenta lenguas y ha vendido cincuenta millones de ejemplares.
El amor en los tiempos del cólera, El otoño del patriarca, El coronel no tiene quien le escriba. El Premio Nobel llegó en 1982. Murió en Ciudad de México en 2014.