Qué ocurrió — y por qué
Roma destruye Cartago (146 a. C.)
La Tercera Guerra Púnica. Cartago es arrasada hasta los cimientos, su tierra sembrada de sal. Ese mismo año es destruida Corinto — símbolo de la cultura griega. Roma se convierte en la única potencia del Mediterráneo.
La causa filosófica
Catón el Viejo terminaba cada discurso en el Senado con una sola frase: «Cartago debe ser destruida». El miedo al rival fue más fuerte que el cálculo político.
La victoria corrompió al vencedor. Riquezas de las provincias, esclavos de las tierras conquistadas — y campesinos sin tierra. Los Graco intentarán arreglarlo. Los matarán.
Los hermanos Graco: el primer intento de reforma — y la primera masacre política
Tiberio Graco propuso una reforma agraria: devolver a los pobres las tierras públicas acaparadas por los ricos. Fue asesinado por una turba de senadores en pleno foro (133 a. C.). Su hermano Cayo corrió la misma suerte (121 a. C.).
La causa filosófica
Polibio — Polibio ya lo había escrito: la constitución mixta de Roma es ideal, pero la riqueza la destruirá. Los Graco lo vieron antes que nadie.
Quedó sentado un precedente: al adversario político se le puede matar. Noventa años después, César cruzará el Rubicón; ciento diez años después, la República habrá desaparecido.
El estoicismo llega a Roma
Filósofos griegos — Panecio, Posidonio — llevan el estoicismo a Roma. Se convierte en la filosofía de la élite romana: deber, moderación, servicio al Estado.
La causa filosófica
Roma es rica y está inquieta. El estoicismo ofrece una respuesta: lo externo no importa; solo importa lo que hay dentro de ti.
Cicerón, Séneca, Marco Aurelio — todos estoicos. Será a través de Roma como el estoicismo llegará a la época moderna.